Este es un precioso y colorido visitante austral. El cometocino patagónico llega a nuestra región en la época invernal ( en mayo) y regresa a su territorio habitual en los archipiélagos australes y tierra del Fuego ( a fines de agosto, septiembre).
Estas fotos fueron tomadas en el Campus Norte de la Universidad Católica de Temuco, en casa y en el campo de amigos. (cuarta semana de julio, pleno invierno).
Siempre lo he visto en pequeños grupos, muy animosos y en general bastante confiados.
En la foto una pareja: a la izquierda la hembra y a la derecha el macho.En el invierno es algo habitual verlo en plena actividad posado en arbustos, matorrales o en el piso. También podemos verlo en los jardines de nuestras casas, sobre todo de aquellas que poseen arbustos y están alejadas del céntrico cemento.

Aquí se aprecia a un cometocino hembra en el antejardín de la casa en Temuco. Al fondo se aprecia un chincol macho.
Tiene la cabeza redonda , un nítido disco facial café claro y un característico iris de color amarillo. Dependiendo de su posición, es posible verle dos pequeños "cachitos" o penachos sobre la cabeza. Tiene unas sorprendentes y robustas patas con las que atrapa a sus presas.
El nuco es un tipo de búho relativamente frecuente de observar en campos abiertos, particularmente en terrenos que tienen pastizales descuidados y cerca de terrenos tipo vega.
El cernícalo es una pequeña, pero ágil y activa ave rapaz, con una vista muy aguda para cazar presas vivas (lagartijas, ratones) en el suelo o pequeñas aves incluso en pleno vuelo. Es común verlo suspendido en el aire para posicionarse sobre su presa, a la que atrapa con un repentino y veloz vuelo "en picada".
Otras veces lo he visto posado en ramas de árboles o cables, seguir con la vista a pequeñas avecillas (jilgueros, tijerales, chercanes, entre otros) y abalanzarse veloz y sorpresivamente a su captura.
Es un ave muy presente y fácil de ver en los campos y sitios aledaños a los pueblos y ciudades de la Región. Algo desconfiado.
Es, como todas, un ave admirable, en este caso particularmente por su capacidad de vuelo suspendido, la agudeza de su vista y su colorido y vuelo.
La bandurria es, al igual que la lloica, una típica ave presente en los campos de La Araucanía. Dado su tamaño, colorido, gran pico curvo y particularmente su característico canto metálico es inconfundible.
Es un ave gregaria, presente en campos o vegas húmedas, en las que escarba con su largo pico obteniendo su alimento, consistente en lombrices y pequeños crustáceos, específicamente camarones de vega. Al atardecer deja su terreno de alimentación para dormir en lo alto de árboles. Hoy es muy frecuente observarla en prados, jardines y campos deportivos de las ciudades.
En la foto dos bandurrias al borde de un lago de la región en una tarde lluviosa. Al fondo se divisa una tagua común.

Habitualmente se encuentra en parejas, tanto es así que, cuando por la cercanía humana, vuela el macho que estaba posado sobre una estaca, inmediatamente se ve volar desde muy cerca a la hembra que se alimentaba en el piso. En el invierno se juntan en pequeñas bandadas.
Presentan un claro dimorfismo sexual. El macho tiene la base del pico, la garganta, el pecho y el doblez de las alas de un fuerte color rojo escarlata.
La hembra en cambio tiene la base del pico y la garganta de color blanco . El suave rojo anaranjado sólo abarca el pecho.

Hoy, en los alrededores de Temuco, a menos de 10 minutos del centro de la ciudad, en el sector Fundo el Carmen, me encontré con este hermoso pitío, posado en una rama de notro, a menos de diez metros. Baje la ventanilla del auto y desde ahí mismo, sin bajarme para evitar que volara, le tomé alrededor de quince fotos, una de las cuales subo al blog.

